martes, 20 de noviembre de 2012

"Yo no soy loco" - DIALOGOS CON UN CÍNICO

La historia de Cayetano Santos Godino es bastante conocida por los porteños.
Cayetano fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas en la historia argentina. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Tras ser detenido, Godino confesó haber realizado cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes.

En este lugar fue entrevistado por una serie de doctores quienes comenzaron a estudiar su particular caso. Este diálogo muy poco difundido en nuestros días, lo reproducimos a continuación.
Fue un mano a mano imperdible, con el "PETISO OREJUDO"


DOCTORES: ¿Es usted un muchacho desgraciado o feliz?
GODINO: Feliz.
DOCTORES: ¿No siente usted remordimientos de conciencia por los hechos que ha cometido?
GODINO: No entiendo lo que ustedes me preguntan.
DOCTORES: ¿No sabe usted lo que es el remordimiento?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niñitos Giordano, Laurora y Vainicoff?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?
GODINO: No soy el único; otros también lo hacen.
DOCTORES: ¿Por qué mataba usted a los niños?
GODINO: Porque me gustaba.
DOCTORES: ¿Por qué buscaba usted los terrenos baldíos o una casa deshabitada para cometer sus atentados?
GODINO: Porque así nadie me veía.
DOCTORES: ¿Por qué huía usted después de matar a los niños y de producir los incendios?
GODINO: Porque no quería que me agarrara la policía.
DOCTORES: ¿Con qué objeto fue usted a la casa del niño Giordano el mismo día que lo mató?
GODINO: Porque sentía deseos de ver al muerto.
DOCTORES: ¿Con que objeto le tocó usted la cabeza al muerto?
GODINO: Para ver si tenía el clavo.
DOCTORES: ¿Piensa usted que será castigado por sus delitos?
GODINO: He oído decir que me condenarán a veinte años de cárcel y que si no fuera menor de edad me pegarían cuatro tiros.
DOCTORES: ¿Se animaría usted a matar algunos niños o idiotas del Hospicio de las Mercedes?
GODINO: Si señores.
DOCTORES: ¿En que paraje los mataría?
GODINO: En la quinta del establecimiento, porque así no me verían.
DOCTORES: ¿Cómo haría usted para matarlos?
GODINO: Les pegaría con un palo en la cabeza y lo dejaría al lado del niño para hacer creer que el palo se le había caído por casualidad en la cabeza.
DOCTORES: ¿Dónde le gustaría a usted más vivir; en este asilo o en la cárcel?
GODINO: En la cárcel.
DOCTORES:¿Por qué?
GODINO: Porque aquí están los locos, y yo no soy loco.

Fuente: Revista Todo es Historia

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martes, 20 de noviembre de 2012

"Yo no soy loco" - DIALOGOS CON UN CÍNICO

La historia de Cayetano Santos Godino es bastante conocida por los porteños.
Cayetano fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas en la historia argentina. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Tras ser detenido, Godino confesó haber realizado cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes.

En este lugar fue entrevistado por una serie de doctores quienes comenzaron a estudiar su particular caso. Este diálogo muy poco difundido en nuestros días, lo reproducimos a continuación.
Fue un mano a mano imperdible, con el "PETISO OREJUDO"


DOCTORES: ¿Es usted un muchacho desgraciado o feliz?
GODINO: Feliz.
DOCTORES: ¿No siente usted remordimientos de conciencia por los hechos que ha cometido?
GODINO: No entiendo lo que ustedes me preguntan.
DOCTORES: ¿No sabe usted lo que es el remordimiento?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niñitos Giordano, Laurora y Vainicoff?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?
GODINO: No soy el único; otros también lo hacen.
DOCTORES: ¿Por qué mataba usted a los niños?
GODINO: Porque me gustaba.
DOCTORES: ¿Por qué buscaba usted los terrenos baldíos o una casa deshabitada para cometer sus atentados?
GODINO: Porque así nadie me veía.
DOCTORES: ¿Por qué huía usted después de matar a los niños y de producir los incendios?
GODINO: Porque no quería que me agarrara la policía.
DOCTORES: ¿Con qué objeto fue usted a la casa del niño Giordano el mismo día que lo mató?
GODINO: Porque sentía deseos de ver al muerto.
DOCTORES: ¿Con que objeto le tocó usted la cabeza al muerto?
GODINO: Para ver si tenía el clavo.
DOCTORES: ¿Piensa usted que será castigado por sus delitos?
GODINO: He oído decir que me condenarán a veinte años de cárcel y que si no fuera menor de edad me pegarían cuatro tiros.
DOCTORES: ¿Se animaría usted a matar algunos niños o idiotas del Hospicio de las Mercedes?
GODINO: Si señores.
DOCTORES: ¿En que paraje los mataría?
GODINO: En la quinta del establecimiento, porque así no me verían.
DOCTORES: ¿Cómo haría usted para matarlos?
GODINO: Les pegaría con un palo en la cabeza y lo dejaría al lado del niño para hacer creer que el palo se le había caído por casualidad en la cabeza.
DOCTORES: ¿Dónde le gustaría a usted más vivir; en este asilo o en la cárcel?
GODINO: En la cárcel.
DOCTORES:¿Por qué?
GODINO: Porque aquí están los locos, y yo no soy loco.

Fuente: Revista Todo es Historia

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